Mostrando entradas con la etiqueta Ivette Cepeda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ivette Cepeda. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de junio de 2017

Liuba María Hevia - 2017 - Vidas paralelas [p/completar 3]

Debido a la cantidad máxima de caracteres para las etiquetas (200), agrego este Post con el resto de artístas que no se incluyeron en la entrada original:

Liuba María Hevia - 2017 - Vidas paralelas

jueves, 22 de agosto de 2013

Varios - 2011 - La Habana canta a Sabina

Varios - 2011 - La Habana canta a Sabina


La Habana canta a Sabina es un álbum homenaje al cantautor español Joaquín Sabina grabado en La Habana por varios artistas cubanos, entre los que se encuentran Pablo Milanés, Carlos Varela, Amaury Pérez o Pancho Amat, y publicado el 4 de julio de 2011 en España.

[...]
El disco está producido por Imanol Ortiz, integrante del grupo Somos amigos, y Jorge Aragón y fue grabado en la capital cubana, La Habana. [...] Los motivos que dio Imanol Ortiz para realizar este proyecto fuero que «Sabina es el creador de una obra que trasciende a las generaciones y toda una institución musical y espiritual que inspira a otros artistas». En 2005, Ortiz dirigió un proyecto similar a este, Cuba le canta a Serrat, que recibió una nominación a los Premios Grammy Latinos como «Mejor álbum tropical contemporáneo».
Temas

01. Una canción para la Magdalena (Pablo Milanés & Somos Amigos)
02. Quién me ha robado el mes de abril (Carlos Kalunga & Somos Amigos)
03. Que se llama soledad (Haydeé Milanés & Somos Amigos)
04. Contigo (Jéssica Rodríguez & Somos Amigos)
05. Como un dolor de muelas (Ivette Cepeda & Somos Amigos)
06. A la sombra de un león I (Amaury Pérez & Somos Amigos)
07. La canción más hermosa del mundo (Buena Fe & Somos Amigos)
08. A la sombra de un león II (Pancho Amat & Somos Amigos)
09. 19 días y 500 noches (Frank Fernández & Somos Amigos)
10. Tan joven y tan viejo (Carlos Varela)

DESCARGAR • Mega

sábado, 14 de julio de 2012

Adiós Ivette, adiós Pedro ...

Hola amig@s,

Y bueno, se soltó de nuevo la denuncia (y por tanto eliminación) de links...

En este caso, para los DVD's recientemente subidos de Ivette Cepeda y Pedro Guerra...

Al igual que con Liuba María Hevia, haré el aporte de este material en forma privada... ya saben donde escribir. Empezaré lentamente la resubida de todo y ya veremos cómo nos va...

Saludos!
Garabito

sábado, 26 de mayo de 2012

Ivette Cepeda - 2010 - Estaciones - Concierto en vivo [DVD]

Ivette Cepeda - 2010 - Estaciones - Concierto en vivo [DVD]

Ivette Cepeda: el milagro de la canción

Cuando el disco Estaciones llegó a mis manos, cual crítica irremediable, decidí desprejuiciarme al menos, a la hora de escuchar a su intérprete...
IVANNA CRESPO LAZA

Cuando el disco Estaciones llegó a mis manos, me mostré reticente a la factura de un álbum que recoge invaluables piezas de la canción contemporánea; no obstante, cual crítica irremediable, decidí desprejuiciarme al menos a la hora de escuchar a su intérprete.

Ivette Cepeda se presentaba para mí como un nombre totalmente desconocido, y confieso que aplaudo su osadía de encarnar en su opera prima el tema A mi lado, de Pablo Milanés; a la sazón, mi preferida entre muchas del mismo autor.

Así, el ímpetu de su voz me condujo a degustar una y otra vez el fonograma, y a seguirla en sus actuaciones de sábado en el Café Bertolt Brecht —guarida para los modernos amantes del feeling-, o en el Teatro Mella y el Hotel Telégrafo.

La oportunidad de entrevistarla llegaría meses después, en el marco de la promoción del concierto Una ventana entre dos, que ocupó durante los días 29 y 30 de diciembre el proscenio del Teatro Mella.

Este 10 de abril, Ivette volverá a ser noticia, dentro y fuera de nuestro musical archipiélago, a propósito de estrenarse el documental Una cubana en París, que refleja la visita que realizara la cantante en noviembre pasado a dicha ciudad, y el concierto que ofreciera en el mismo auditorio - Centro de las Artes de Enghien-les-Bains-, donde esta vez será presentado el documental. 

Aprovecho entonces la ocasión para compartir con los lectores de Cubahora los minutos de diálogo que sostuve con la cantante en diciembre último, cuando pensaba ilusionada en la concreción de este empeño, que muy pronto se materializará.

-Estaciones marca un antes y un después en su vida. ¿Quién es, entonces, Ivette Cepeda?

-Yo soy una cantante que fue muchos años profesora en diferentes niveles de enseñanza, porque fui maestra de primaria y profesora de la escuela pedagógica. Comencé a trabajar en el ámbito de la música desde algún tiempo atrás, pero sólo hace tres años que estoy ejerciendo como solista; y estoy muy feliz de haber tenido tanto apoyo del pueblo, de la prensa, de los medios. Además, me siento muy contenta de que lo poco que sé hacer en el mundo del arte tenga tanta aceptación en la gente, y eso me permite sentirme siempre en el compromiso de seguir dando lo mejor de mí, al igual que tantos artistas de Cuba.

-Aunque se define como intérprete de la canción, ¿ha pensado incursionar en otro género musical?

-De eso mismo se trata el concierto Una ventana entre dos, porque yo nunca he sido una cantante que ha perseguido cantar un solo género; a mí me gusta la trova cubana, me encanta el son, la canción. Sin embargo, el público es quien me ha ido llevando al mundo de la canción propiamente dicha, por todo lo que quizás la gente ve que yo aporto como intérprete. Sencillamente, a mí me gustan todos los géneros, y, claro, entiendo que en la salsa tenemos a las mejores, a Tania, a Haila; en el rock, tenemos a otras personas, y así sucede conmigo, que el público me distingue más en el mundo de la canción.

-Evidentemente el álbum Estaciones trajo una serie de temas que no son de su autoría. ¿Se ha decidido a componer o piensa hacerlo en algún momento?

-He hecho muchísimas canciones que han vivido cinco minutos, no sé cuántas rompo y sé que nunca más las vuelvo a hacer. Yo no creo que en estos momentos me pueda considerar ni siquiera un pichón de compositora. Pienso que hay tanta buena música hecha por otros, que yo me siento más valiente para lo que es defender música de otros. Quizás un día me llegue la inspiración para componer, pero no es lo que he soñado, porque yo quiero cantar.

-Me parece significativo que, a pesar de tener el disco Estaciones un DVD, Ivette Cepeda no es popular en el mundo de los videoclips.

-Ahí tienes toda la razón, y el motivo esencial es que yo le tengo mucho miedo a las cámaras. No soy una persona que ha apostado por eso, no me gusta verme, no me gusta la televisión, sufro mucho cuando tengo que hacerlo. Reconozco que nunca fui una persona de los medios, por eso agradezco tanto a Lester Hamlet que me haya robado todas esas imágenes. La televisión no es mi fuerte y tengo que romper esos miedos, vencer esa timidez tan grande que me posee con respecto a la televisión.

-Después de Estaciones, ¿qué debería el público esperar de Ivette Cepeda?

-Este es un momento intermedio en el que estoy consolidando mi proyecto musical, y ya próximamente el público podrá disfrutar de otra producción discográfica que acabo de hacer en París. Se llama Milagro y pienso que en el 2012 esté a la venta para el público. Este álbum ha sido una donación del Centro de Arte de París para Cuba, el Centro de las Artes de Enghien-les-Bains, y nosotros estamos muy felices con este trabajo, que también irá acompañado de un documental.

-¿Se ha propuesto Ivette Cepeda ser una cantante popular?

No. Yo quiero que la gente sienta que los quiero mucho, que estoy dispuesta a hacer cualquier cosa, cualquier tipo de actividad, sea gratuita, sea pequeña; me gustan los espacios pequeños, y me gusta que la gente sienta que estoy muy cerquita. Creo que no es ser popular, yo me conformo con ser querida.
Temas

01. Canto Nº 1 (1974 El primer día)
02. Recordaré
03. Sin ir más lejos
04. Es más, te perdono
05. Presencia simplemente
06. A mi lado
07. El sol no da de beber
08. Verano
09. Una palabra
10. De cuando en cuando
11. Ay del amor
12. Ausencias
13. Préstame tu color
14. Para cuando me vaya
15. Tú eres la música que tengo que cantar
16. Si yo hubiera sabido (bonus track)
17. Para vivir (bonus track)

+ Tras bambalinas
+ Galería de fotos

DESCARGAR


01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11
12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22



jueves, 5 de abril de 2012

Ivette Cepeda - 2011 - Una ventana entre dos (con su grupo Reflexión)


Ivette Cepeda - 2011 - Una ventana entre dos (con su grupo Reflexión)


Ivette Cepeda: la imitación y la influencia
Cultura - Especiales culturales

Escrito por Helson Hernández * webradio@metropolitana.icrt.cu

La cantante cubana Ivette Cepeda considera que en ella no hay un proceso de imitación, sino influencias de grandes intérpretes de la música. Le encantaría unir su voz a la de su coterráneo Pablo Milanés y a la del brasileño Caetano Veloso

HH: Usted es oriunda de la provincia de Sancti Spiritus…

IC: Si, nací allí, en la tierra de la trova espirituana. Mi familia paterna vive allí. La materna es de Santiago de Cuba, donde hay mucha influencia musical también.

HH: Sus orígenes están en dos provincias de gran importancia en la historia musical cubana. Pero, ¿existen antecedentes musicales en su familia?.

IC: Bueno, mi abuela paterna cantaba precioso, tenía una voz de soprano increíble, mi padre todavía canta y mi abuelo tocaba trompeta. Mis parientes paternos vincularon su historia con la música a través de la iglesia. Ahora, en la familia de mi madre también hay muchos músicos. Entre ellos, creo que el mas distinguido es Electo Silva, primo hermano de mi abuela, director del Orfeón Santiago. Casi todos tocan el piano. Creo que la única de estas familias que nada sabe de música, desde el punto de vista académico, soy yo.

HH: En su repertorio hay una variedad muy interesante de compositores de generaciones y estilos muy diversos. En lo personal considero que esa ha sido su carta de triunfo. A ello se le suma que usted es una magnífica intérprete. ¿ Esa selección es propia?

IC: Si, la hago, pero aunque decida esa parte de mi trabajo, quiero que sepan que el público tiene una gran importancia en ello. Mucha gente se me acerca para sugerirme temas y compositores. Por ejemplo, el realizador de cine Lester Hamlet siempre me tiene muy actualizada respecto a la música; mis músicos, que tienen gustos que yo respeto mucho, pues también me guían. Creo que sucede así: escojo yo finalmente mi repertorio, pero la gente me orienta y creo que ahí esta la clave del éxito. Incluso una gran parte de esa música, aunque no la incorporo, me sirve de información, tanto de la época actual como del ayer.

HH: En su trayectoria como cantante le han señalado la falta de temas inéditos, ya que su repertorio se ha definido por las versiones.

IC: Cierto, quizá se deba a eso, a tanta música que tengo ganas de hacer con determinada variedad. En definitiva todo tiene que ver conmigo de una manera u otra. Este estilo me enriquece muchísimo, porque me da la posibilidad de recrearme en estilos de intérpretes cubanos que fueron íconos en distintas épocas. Además, estas versiones pasan por 25 mil filtros de mi cabeza, y hay piezas que en una primera lectura no me motivan. También sucede que cuando pasan por las manos del arreglista ya vienen bordadas de otra forma y eso hace que las cante de manera diferente.

HH: ¿Pudiéramos afirmar que la personalidad propia que usted le da a cada obra es lo que determina el éxito en sus versiones?

IC: Le diría que no me considero, por ejemplo, una bolerista, ni tampoco una intérprete de salsa… Siento que mi mundo musical es un poco más fusionado. Por eso es que nacen de mí, otras maneras de proyectar las ya conocidas obras.

HH: Al hablar de su repertorio, ¿Qué importancia ha tenido en su carrera el actor y compositor cubano Alberto Pujols?

IC: Imagínese, que el es el autor del primer tema inédito que pude tener y cantar, llamado “De cuando en cuando”. Ha sido un lujo para mí contar con esta obra en mi primer disco “Estaciones”.

HH: ¿Qué otras cantantes han influido en su carrera, ya consolidada?

IC: En lo personal soy una gente muy tranquila. Mi alboroto se forma cuando canto. Ese es mi renacer, es el momento donde saco lo que no se ve en ningún otro momento. Todas las emociones grandes las experimento con las canciones. Y si, me parece que en todo cantante hay un retomar de otros estilos, y ni utilizaría la palabra clásicos. Por ejemplo, a mi me han dicho en un concurso: “no puedes cantar eso como tu quieres, tienes que cantarlo como lo escribió el autor”. Por eso es que no participo en las competencias, porque así lo pudo concebir el autor, pero ahora está pasando por otro artista y cada cuál tiene su propia experiencia, su propia forma de decirlo. Ahora, le respondo que ciertamente hay un legado, que está mas marcado en determinados géneros. Cuando estoy cantando algo que tiene que ver con Elena Burke hay mucho en mi interpretación de su forma de decir, ya que hay una aprobación personal de esa fuerza que ella le imprimió, o ese sentimiento que le inspiró. Estoy convencida de que hay una gran diferencia entre la forma de cantar de Elena y la mía, pero hay algo en mi que la asimila mucho a ella, y ahí hay una influencia. También me encuentro con otras opiniones. El crítico de cine Frank Padrón en una oportunidad me comparó con la brasileña Elis Regina. Sin embargo, la escucho y no me reconozco en ella, aunque pudiera ser cierto que hubiera una cierta similitud en el timbre y mas cuando canto en portugués, y me adapto a la forma de decir de ese idioma. Pero si hubiera algo, es que Regina se desgarraba con cada canción, y soy una persona que vivo también con cada pieza que canto. Resumo: creo que no hay un proceso de imitación en mi, si acaso, una influencia de otros intérpretes.

HH: ?Que representó para usted, haber participado como cantante invitada en el aplaudido espectáculo “Vida”, de la compañía de Lizt Alfonso, sustituyendo, además, a la reconocida cantante cubana Omara Portuondo en esa obra?.

IC: El contacto con Lizt Alfonso ha sido muy importante para mi como artista y como persona. Lizt es una mujer de un gran valor y entereza. Ella es una persona incansable, detallista, apasionada y que inculca en los demás muchas cosas a fuerza de un gran sacrificio personal. Es una de las directoras artísticas mas grandes que vamos a tener en este país. Digo, igualmente, que me costó mucho trabajo adentrarme en la disciplina y rigor del trabajo de la compañía Lizt Alfonso. Ella, como directora, no me da esa libertad a la que estoy acostumbrada y a la que me entrego como artista de cantar una canción de manera diferente cada vez que la haga, porque en este caso los bailarines bailan al compás de tu interpretación. Ya hay una dramaturgia establecida que no debe violarse, el movimiento escénico, en fin, todo fue una gran experiencia. En cuanto al rol que me tocó asumir, creo que Omara es insustituible, y si hay alguien que influyó tremendamente en mi carrera fue ella, su musicalidad, esa libertad que ella también se toma como intérprete, son rasgos que también marcaron mucho mi carrera. Ella es un ícono de la canción y para la compañía era un reto exponer una actuación de “Vida” sin Omara. Me sentía muy complacida cuando la gente al principio decía refiriéndose a mi: “y ella quién es…”, y después venían mostrándose sorprendidos por mi trabajo y recibiéndome bien. Esa oportunidad me ha abierto las puertas, y continuaré colaborando con Lizt Alfonso cada vez que me lo pida.

HH: ¿Cómo es que Lizt Alfonso conoce de sus referencias, cómo llega al espectáculo “Vida” y a la compañía?

IC: Bueno, tengo entendido que muchas personas le propusieron que me llamara y ella lo hizo. En esto jugó un papel importante un disco mío que andaba circulando, grabado en mis presentaciones en vivo en aquel entonces, en el cabaret El gato Tuerto. Creo que al escucharlo ella determinó que era la cantante que podría sustituir a Omara en su espectáculo “Vida”.

HH: Los sábados en la noche se ha vuelto un éxito su presentación en el Café Teatro Bertolt Bretch. Allí aparece con el grupo que ya ha pasado a ser el apoyo de su trabajo como intérprete, incluso discográfico.

IC: Estoy muy feliz, pues por lo general cuando se habla de una cantante solo se aprecia su labor como solista y los músicos quedan a veces en un segundo plano. Pero en mi caso el 50% de lo que he logrado se lo debo al Grupo Reflexión. Mucho les agradezco y deseo continuar trabajando con ellos, aun cuando empezamos en condiciones tremendas, sin un piano, alquilando instrumentos, sin audio. Sin nada. Poco a poco hemos ido recibiendo apoyo. Pero lo mejor de todo es que los músicos del Grupo Reflexión me siguen, y por esa confianza es que hemos llegado hasta aquí.

HH: Ya tiene un primer disco grabado en vivo casualmente en su primer concierto ofrecido en Bellas Artes, llamado “Estaciones”, y sabemos que acaba de concretar otro segundo proyecto con el mismo sello Colibrí, esta vez acompañada de Reflexión. ¿Que adelanto puede dar?

IC: Si, el disco se llamará “Una ventana entre dos”, porque el grupo musical, aunque me acompañe, es un proyecto de la Empresa de la Música Adolfo Guzmán. Yo, como cantante soy otro proyecto, Fíjese qué cosa mas simpática: uno tiene que llamarse proyecto. Esas palabras que se usan tanto hoy... Bueno, somos eso, dos proyectos diferentes que nos unimos para trabajar, y de eso trata este nuevo disco, de las inquietudes musicales de ellos y las mías. Han surgido de esta unión muchas versiones de Joaquín Sabina, del uruguayo Jorge Drexler, y de conocidos temas de la música cubana reelaborados por nosotros. Realmente este fue un disco que hicimos para estudiarnos, para escucharnos, y descifrar cuál es la sonoridad del grupo.

HH: ¿Si usted tuviera que escoger a un intérprete para hacer un dúo, quien sería?

IC: De Cuba, Pablo Milanés, y extranjero, el brasileño Caetano Veloso.

* Colaborador
Editado por Lídice Valenzuela
Temas

01. Regálame otra noche como aquella
02. Y sin embargo
03. Como un dolor de muelas
04. Se va se fue
05. Son desangrado
06. Mi otro hemisferio
07. Aquí de pie
08. Lo material
09. Comienzo y final de una verde mañana
10. Perdóname conciencia
11. Asume
12. Una ventana entre dos
13. Regrésamelo todo

DESCARGAR • Mediafire

Ivette Cepeda - 2010 - Estaciones - Concierto en vivo


Ivette Cepeda - 2010 - Estaciones - Concierto en vivo


IVETTE CEPEDA
La canción como exorcismo

Mabel Machado • La Habana

Fotos: Cortesía de Ivette Cepeda

Pospuse varias veces la invitación de un amigo para ir a ver actuar a Ivette Cepeda en uno de los sitios nocturnos de La Habana de los cuales es anfitriona habitualmente. Temía que no se me revelara nada nuevo, que fuera otra buena voz sin concepto. Mi prejuicio a propósito de su madurez me hacía imaginarla taciturna y melancólica, de esas cantantes que solo unos “tembas” como mis padres son capaces de soportar, porque les recuerdan “la época”.

La verdad, intuía que aquel juicio formado a priori tenía algo de errado, porque más de una vez escuché hermosos cumplidos sobre la artista emitidos por espectadores que no pasan de los 30 o por melómanos avezados de mi entera confianza. La invitación electrónica para la presentación de su CD-DVD esta semana me puso literalmente a Ivette en la “bandeja”.

De Estaciones, grabado en la salita de teatro del Museo Nacional de Bellas Artes hace ya dos años, se pasaron dos temas luego de la conferencia de prensa esta semana en el patio del hotel Inglaterra. Testigo al fin de la tremenda energía de aquella mujer, sentí la compulsión de mi conciencia obligándome a escuchar, para admirarla, y a escribir, para saldar una autodeuda.

Iba siendo hora de que Ivette Cepeda saliera a buscar otras luces más allá de la noche y el cabaret. Justa y oportuna ha sido la decisión de la disquera Colibrí al apostar por ella, como lo ha hecho con otros proyectos jóvenes, intrincadamente ocultos o de aspecto demodé, que burlando todo pronóstico, han logrado el éxito de manera contundente.

La casa discográfica ofrece a esta intérprete la posibilidad del lucimiento que ella sabe alcanzar por su delicadeza y elegancia. Lo hace “en grande” para la primera vez, al haber registrado en vivo, casi de manera impecable en el sonido, un concierto que excedió los 15 temas. A la grabación asumida por Tony Carreras y Manuel López Mantecón, se unen las imágenes del staff del realizador Léster Hamlet que además de aportar la emoción del recital en directo, permiten comprobar la “metamorfosis” de la que ha hablado en otras ocasiones la artista, sobre el momento en que se desdobla para el público.

Quizá este sea el privilegio del fonograma: la energía de Ivette, la manera de exorcizar el espíritu de las canciones no para cantarlas, sino para interpretarlas. La justificación perfecta la da ella misma cuando se confiesa una admiradora de músicos “de alma”, más que “de voz”, como Bola de Nieve.

Entre las pocas referencias al trabajo de una cantante de 15 años de carrera sin grandes resonancias mediáticas, la encontré diciendo que nunca cantaría algo que no pasara por los sentimientos propios y de quienes la reciben. “La vida en el escenario”… este título me gusta más para las Estaciones de Ivette, que no sé si tienen que ver con el transcurso de un año o con las paradas momentáneas en el recorrido de la vida, bastante particular en su caso, por cierto.

Esa artista, que se suma a la prestigiosa colección de voces femeninas de la historia musical cubana en un momento de escasa fertilidad, tiene una hoja personal que comienza en un aula como maestra, pasa por los vaivenes de la actuación en un crucero y continúa en la estrecha intimidad de centros como El Tocororo, El Gato Tuerto o el Café Teatro Bertolt Bretch.

La presentación de Cepeda ante la gran audiencia a través de Estaciones, capta el ambiente azul de los bares que durante estos años la han obligado “a ser más inteligente” y “a no perder el contacto con la realidad”. Recoge, además, la pena, la dicha, la soledad, el coraje, el despecho y la pasión de un repertorio alimentado con las poéticas de Joan Manuel Serrat, Miguel Matamoros, Vinicius de Moraes, Agustín Lara y otros maestros, entre los que ubica bien alto la figura del desaparecido bajista Cachao López, con quien trabajó entre 1994 y 1998.

Basta acariciar el índice del fonograma para comprender el camino que se ha propuesto esta cantante: lejos de lo comercial —ahí está la explicación de su magra difusión— a Ivette le interesa tocar el alma, encantar, contar historias. Y si bien desbordan el disco las líricas de autores como Noel Nicola, Pablo Milanés, Liuba María Hevia, Carlos Varela, Marta Valdés y Silvio Rodríguez, la artista que ahora se entrega en versiones, busca ávida la empatía de otros compositores, pues le interesa la canción que pueda ser contenida en su propio cuerpo y no por su gloria anterior.

En este plano destacan sus apropiaciones de los temas “De cuando en cuando”, compuesto por el también actor Alberto Pujols y de “Si yo hubiera sabido”, de Orlando Vistel (reestreno). Y si vamos ya a acometer la difícil empresa de resaltar lo que más vale de este disco, habrá que decir que la cantante anuncia de modo espectacular su contenido cuando asume el “Canto No.1 (1974 El primer día)”, de Vicente Feliú.

Luego, si tuviera que mencionar otros tres momentos conmovedoramente clave, me inclinaría por “Es más, te perdono”, de Nicola; “Una palabra”, de Varela y “A mi lado”, de Milanés. En esta última canción, Cepeda se vuelve la encarnación femenina de Pablo —a quien pocas voces de mujeres han podido seguir—, demuestra su familiaridad con la estructura y tonos de la propuesta original y no aburre, porque rechaza la repetición mimética.

Para el cierre, Ivette reserva el que quizá sea su tema más promocionado en Cuba, “Tú eres la música que tengo que cantar”, de Tony Pinelli, pero sorprende en los extras, con fuerza aún para asumir el delirio de “Réquiem” (Silvio Rodríguez) y el desengaño de “Para vivir” (Pablo Milanés).

El álbum se complementa con la intervención, entre otros, de Rafael Guedes en la dirección musical y guitarra, la Orquesta Solistas de La Habana, el Cuarteto de Cornos, la guitarra-bajo y tres de Lino Lores, el piano, acordeón y teclados de José Ramón Cabrera, la actuación de Ruly Herrera en el drums, cajón y bongó y Eddy de Armas en la trompeta. A ello se suman las actuaciones especiales de Orlando Vistel y Kiki Corona.

La sencilla elaboración visual del DVD —que merecía haberse enriquecido más— cede el rol principal al efecto cuasi hipnótico y tierno de las manos de la intérprete, las cuales son además, el motivo principal del diseño gráfico (Nelson Ponce) y el objeto en que hacen foco de las cámaras de Carlos Meriño, Abel Machado y Mauricio Cordeiro.

Para el día 30 de noviembre se anuncia el próximo concierto de Ivette Cepeda en lo que será la verdadera “puesta en escena” de este álbum, carente de la siempre útil y orientadora nota discográfica. Ojalá, en lo adelante, sus canciones encuentren el favor de otros papeles.
Temas

01. Canto Nº 1 (1974 El primer día)
02. Recordaré
03. Sin ir más lejos
04. Es más, te perdono
05. Presencia simplemente
06. A mi lado
07. El sol no da de beber
08. Verano
09. Una palabra
10. De cuando en cuando
11. Ay del amor
12. Ausencias
13. Préstame tu color
14. Para cuando me vaya
15. Tú eres la música que tengo que cantar
16. Si yo hubiera sabido (bonus track)
17. Para vivir (bonus track)

DESCARGAR • Mediafire